Un
ejemplo para el mundo es Confucio, filosofo, maestro y sabio chino fundador de
confucionismo y como brillante maestro tuvo 72 discípulos y 3000
seguidores según lo relata la historia. Reglamento las relaciones
familiares, bajo el postulado de la obediencia a los mayores, al hombre
de más edad, asimilando la vejez a la posesión de la sabiduría, la virtud y la
santidad.
Como
este ejemplo existen muchos otros, en varias sociedades y culturas, mientras
que en otras están en decadencia, particularmente en el mundo occidental. En
muchos ámbitos sociales, el adulto mayor tenía un lugar de preferencia en la
familia y en la sociedad, el era experiencia, autoridad, consejero, y su
figura era preeminente, apreciada y digna de respeto, gratitud y amor, era el
venerable.
Las
causas del declive, pueden darse desde la falta de una cultura del
envejecimiento, la sociedad frente al valor y reconocimiento del ciudadano que
ha cumplido su cometido familiar y social, donde el gran aporte de
una buena calidad de vida llena de vitalidad, experiencia y sabiduría,
constituye un valioso legado para la cultura y la sociedad.
En
la actualidad el adulto mayor tiene nuevos retos, donde la sabiduría no la
concibe por tradición, sino por la capacidad para adaptarse a los cambios
culturales y tecnológicos, en un continuo proceso del conocimiento. Otro reto
lo constituye, el reforzar su sabiduría y experiencia más allá del ciclo vital,
para reconquistar una nueva forma de vida donde estén latentes la justicia, el
amor, la solidaridad, los valores, la paz individual, familiar, social y la
autoestima.
La
vitalidad como reto en el logro de una salud física, mental y
espiritual, así como la expresión de la capacidad vital, se traduce en la
búsqueda de una energía y dinamismo para vivir y asumir una
disposición saludable a la acción y al movimiento para desarrollarse con una
mejor calidad de vida.
"EL ANCIANO ES UN HOMBRE QUE HA COMIDO, Y QUE OBSERVA COMO COMEN LOS DEMÁS." - BALZAC

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